Autor: Julio Verne
Título
: Veinte mil leguas de viaje submarino
Género: novela
Grabación: Coral Orellana (2º ESO – D)
Música: Motzart, Bassoon Concerto in B Flat Major, K. 191 – I. Allegro

 

Fragmento

El año de 1866 quedó en la memoria de muchas personas porque sucedió un hecho inexplicable: varios barcos se habían encontrado en el mar con “una cosa enorme”, un objeto largo, fosforescente a veces, infinitamente más grande y más rápido que una ballena. El mundo entero estaba sobrecogido por aquella aparición maravillosa.

En efecto, el 20 de julio de 1866, el barco de vapor “Gobernar-Higginson”, que hacía una ruta por la India, se encontró con la masa movediza, a cinco millas al este de la costa de Australia. El capitán Baker creyó que aquello era un peñasco desconocido, pero salió de dudas al observar que lanzaba, silvando, dos columnas de agua a una altura considerable. Era indudable, por tanto, que debía de tratarse de un animal, un mamífero acuático desconocido hasta entonces.

Informes sucesivos, referentes a nuevas observaciones, conmovieron a la opinión pública y hablar de monstruo se puso de moda. Durante los primeros meses del año 1867, no se volvió a hablar del asunto. Pero, el 13 de abril, el “Scotia”, un barco correo de los más grandes que surcaban entonces los mares, chocó por la parte de babor con un instrumento cortante o perforante.